Los botánicos Dr. Roberto Rodriguez y MSc Alicia MarticorenaLos botánicos Dr. Roberto Rodríguez y MSc Alicia Marticorena con la publicación «Catálogo actualizado de plantas vasculares de Chile».

Incluye página web http://catalogoplantas.udec.cl donde se puede consultar información de las especies en línea.

[Fuente: www.udec.cl]

Muchas cosas han cambiado en el paisaje vegetal de Chile desde que, en 1881, el naturalista Federico Philipi publicara el primer catálogo de la flora nacional. El clima, las modificaciones de ambientes, las nuevas técnicas de análisis molecular, entre otros factores, han configurado una realidad distinta de la taxonomía (clasificación) de las plantas presentes en nuestro territorio.

“La taxonomía, en lo que se refiere a nomenclatura, está en constante revisión, provocando cambios en los nombres de los componentes de una flora”, afirma el académico del Departamento de Botánica, Dr. Roberto Rodríguez Ríos.

El Profesor Emérito es uno de los editores del Catálogo de la flora vascular de Chile, texto de más de 400 páginas publicado el año pasado, que actualiza el primer catastro de este tipo, publicado en 1985 por los investigadores UdeC Clodomiro Marticorena Pairoa (1929-2013) y Max Quezada, entonces curador del Herbario CONC.

El libro de Ediciones Universidad de Concepción se conecta con un proyecto previo, financiado por el Fondo de Investigación del Bosque Nativo (FIBN) de CONAF, en el que un equipo de investigadores conducidos por el Dr. Rodríguez elaboraron la Lista sistemática actualizada de la flora vascular nativa de Chile, origen y distribución geográfica.

El investigador cuenta que, posteriormente, la lista fue ampliada incorporando las plantas introducidas, dando forma al nuevo catálogo de plantas vasculares para Chile, presentado en 2018 en la edición 75 (1) de Revista Gayana Botánica (www.gayanabotanica.cl/es/index.php).

“Después de la publicación en Gayana, durante 2018 seguimos perfeccionando (el catálogo) hasta que publicamos el libro, que era uno de los compromisos del proyecto CONAF. Incorporamos información del Laboratorio de Invasiones Biológicas (LIB), datos del Catálogo de Plantas Vasculares del Conosur –cuyo capítulo referido a Chile fue escrito por el profesor Marticorena- aportes de botánicos del Departamento, de investigadores independientes, de otras universidades del país y del extranjero”, dijo.

De acuerdo al nuevo catastro, en el país existen 5.425 especies de pteridophytas, gimnospermas y angiospermas, grupos en los que se dividen las plantas vasculares.

“Son todas las que tienen tejido vascular, conductor, que tienen sistema circulatorio; es decir, helechos (pteridophytas), coníferas (gimnospermas) y plantas con flores (angiospermas). Se excluyen las algas, musgos y líquenes”, aclara el Dr. Rodríguez.

Las plantas existentes están distribuidas en 1.130 géneros y 187 familias, contándose 4.605 nativas (85% del total), de las cuales 2.080 son endémicas.

Cada una de las especies registradas en el catálogo presenta información sobre el autor de su nombre científico (quien la describió por primera vez), sinónimos, hábito (si se trata de un árbol, árbol pequeño o arbusto, hierba), ciclo de vida (si es una planta anual, bienal o perenne), estatus (nativa, endémica o introducida), distribución geográfica (regiones en que están presentes de acuerdo al actual ordenamiento territorial), rango altitudinal, presencia en países vecinos, si la hay, y nombre vulgar cuando corresponde.

Una de las innovaciones que introduce este catálogo, siguiendo el modelo de su homónimo del Cono Sur, es la asignación de un acrónimo de tres letras para cada una de las 16 regiones en que se divide el país.

La elaboración de un catálogo de este tipo implica la observación y rastreo de diferentes especies a lo largo y ancho de todo nuestro territorio, para conocer las especies y la riqueza vegetal del país, explica la curadora del Herbario CONC y también editora del texto, Alicia Marticorena Garri.

“Este es un proceso continuo, permanente, ya que se va actualizando conforme aumentan los estudios sobre flora y sistemática, principalmente”, agrega.

Además de conocer la riqueza vegetal del país, este inventario provee información para sustentar diversos estudios e investigaciones. “Por ejemplo, conocer con antelación que especies están creciendo en un área para estudios ecológicos o investigar especies nativas de familias que presentan actividad anticancerígena o para tratamiento de otras enfermedades”, señala.

La investigadora destaca que, en esta tarea, la información que provee el herbario es fundamental, “ya que de él se obtiene el listado de especies, las familias a las que pertenecen y sus datos de recolección lo que permite generar un catálogo con la información geográfica para cada especie”.