La nueva flora de Chile es una obra monumental que contempla la descripción taxonómica de 5 mil 425 especies en seis volúmenes y que, por sus características, tiene un desarrollo de largo plazo. Con los académicos Rodríguez Ríos y Clodomiro Marticorena Pairoa (†) como editores, el Volumen 1 se imprimió en 1995.

[Fuente: www.udec.cl]

Un nuevo avance en la construcción del inventario taxonómico actualizado de las plantas que crecen en el país cumplió el proyecto Flora de Chile, que lidera el Departamento de Botánica de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción.

A fines del año pasado se terminó de imprimir la nueva entrega de esta obra, la tercera en su tipo luego de la Flora del naturalista francés, Claudio Gay, terminada en 1854, y la de Carlos Reiche, cuyo último volumen apareció en 1911.

La iniciativa de dotar al país de una nueva flora —con la descripción de todas las especies nativas e introducidas conocidas del territorio continental, antártico e insular— partió a fines de la década de los 80, concitando el apoyo de prestigiosas instituciones internacionales, como el Missouri Botánica Garden, Andrew Mellon Foundation y National Science Fundation, entre otras.

Con los académicos Rodríguez Ríos y Clodomiro Marticorena Pairoa (†) como editores, el Volumen 1 se centró en las pteridophytas y las gimnospermas —helechos y coníferas— y se imprimió en 1995, siendo galardonado con el Premio Atenea a la Mejor Obra Científica en 1997.

El Profesor Emérito Roberto Rodríguez recuerda que más tarde comenzaron a publicar separatas, en la medida en que se iban completando las descripciones de las familias según un orden establecido.

Las floras deben ajustarse a una secuencia, “se debe hacer familia por familia”, y para no retrasar los avances del Volumen 2 se optó por hacer fascículos, explica el académico, que recientemente encabezó la edición del Catálogo de la flora vascular de Chile.

Así, en 2001, apareció el primer fascículo del Volumen 2, al que se sumaron las separatas dos y tres en 2003 y 2005.  La última publicación –terminada en 2019- corresponde al fascículo 2 del Volumen III, y va desde la familia Droseraceae (plantas carnívoras) a la Quillajaceae (a la que pertenece el quillay).

La nueva flora de Chile es una obra monumental que contempla la descripción taxonómica de 5 mil 425 especies en seis volúmenes y que, por sus características, tiene un desarrollo de largo plazo.

“Hace muchos años que no se hacía una flora completa; comenzamos con mucho entusiasmo, con mucha colaboración de especialistas de Estados Unidos y Alemania y de distintas partes de Chile. El problema es que muchos de los investigadores (iniciales) han fallecido o se han retirado.  También hemos tenido retrasos en las figuras, porque los dibujos de estos libros son complejos, son dibujos científicos”, señala el Dr. Rodríguez.

El investigador, quien dirige el Herbario CONC, cuenta que a partir de la publicación del último fascículo se reorganizó el trabajo con miras a las próximas ediciones.

“Se ha planificado publicar para este año, si todo llega a la normalidad, el Volumen II fascículo 4, que comprende la familia Cactaceae y el Volumen VI fascículo 1 correspondiente a la familia Poaceae, una las familias más grandes y complejas de nuestra flora”, adelanta.

La familia Poacea (pastos) fue trabajada por el profesor Lionel Finot Saldías (Facultad de Agronomía), quien describió las más de 500 especies que integran este grupo, destaca Rodríguez.

El nuevo fascículo tiene un valor de 12 mil pesos y estará a la venta en la Secretaría del Departamento de Botánica cuando se retomen las actividades universitarias; en tanto que la distribución a botánicos nacionales y extranjeros suscritos a la Flora de Chile es gratuita.